El MUJA recupera en los acantilados de Oles una huella de terópodo

Last Updated: 23 de julio de 2025By

Una nueva huella fósil de dinosaurio ha sido rescatada de los acantilados de Oles, en el concejo de Villaviciosa, por el equipo científico del Museo del Jurásico de Asturias (MUJA). Se trata de una icnita tridáctila de gran tamaño, atribuida a un dinosaurio terópodo que vivió hace más de 145 millones de años, durante el Jurásico Superior.

La huella, de unos 60 centímetros de longitud, corresponde al pie izquierdo de un terópodo —grupo de dinosaurios carnívoros que incluye especies como el Allosaurus o el Tyrannosaurus en épocas posteriores—. Según los investigadores, la dimensión de la icnita permite estimar que el animal alcanzaba una altura aproximada de 2,3 metros hasta la cadera. Los dedos son largos, estrechos y terminan en garras, una morfología típica de estos depredadores bípedos.

El hallazgo se produjo en un estrato de arenisca perteneciente a la Formación Lastres, de origen deltaico, una unidad geológica que ha proporcionado en las últimas décadas un valioso registro fósil en la costa asturiana. Esta zona, especialmente los acantilados de Oles, es conocida por su abundancia de icnitas, muchas de las cuales se han preservado en condiciones excepcionales.

Durante la operación de rescate, que requirió medios aéreos debido al peso del bloque fósil, apareció una segunda huella que será objeto de estudio. En total, ya son tres las icnitas localizadas en este entorno con características similares, lo que hace pensar que podrían formar parte de un mismo rastro dejado por un único ejemplar. Para confirmarlo, los científicos deberán analizar en detalle cada una de ellas y la posición exacta de los estratos en los que se hallaron.

Además de las huellas, se han recuperado restos fósiles de troncos con envolturas microbianas, lo que aporta nueva información sobre el ecosistema costero del Jurásico en la región.

Una vez trasladado al MUJA, el bloque con la icnita será inventariado y estudiado en profundidad antes de pasar a formar parte de la colección científica del museo, que ya cuenta con más de 5.500 piezas.

Este nuevo descubrimiento se suma al realizado recientemente en los acantilados de Ribadesella, donde el equipo del MUJA recuperó un bloque con varias vértebras caudales de un dinosaurio de gran tamaño, también mediante una operación de extracción compleja. Ambos hallazgos refuerzan el papel del litoral asturiano como uno de los yacimientos de huellas de dinosaurios más relevantes de Europa.

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