El helecho común de Asturias, bajo la lupa de la ciencia

Last Updated: 23 de septiembre de 2026By
Una investigación liderada por la Universidad de Oviedo, con participación del SERIDA, analiza la expansión y toxicidad del helecho común en Asturias y detecta que algunos de sus compuestos pueden alcanzar también las aguas de las zonas donde prolifera.

Forma parte del paisaje asturiano, especialmente en zonas de montaña y áreas destinadas a la ganadería extensiva, pero su presencia plantea interrogantes que van mucho más allá de lo visual. Una investigación multidisciplinar desarrollada en Asturias ha estudiado el helecho común (Pteridium aquilinum) desde el punto de vista de la toxicidad, la biodiversidad, la actividad ganadera y su posible dispersión en el medio ambiente.

El trabajo, liderado por la Universidad de Oviedo y desarrollado con participación del Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario (SERIDA), ha confirmado la presencia de compuestos tóxicos en poblaciones asturianas de esta planta y ha comprobado que algunos de ellos y sus productos de degradación pueden aparecer también en aguas recogidas en zonas con abundancia de helecho.

Diez zonas de Asturias bajo estudio

Para conocer mejor la distribución de estos compuestos, el equipo analizó brotes jóvenes recogidos en diez zonas asturianas: Pría, Novellana, Ponga, Picos de Europa, Tineo, Redes, Montes de Urbiés, Las Ubiñas-La Mesa, Somiedo y Degaña. La selección permitió abarcar desde áreas costeras hasta espacios de la Cordillera Cantábrica y diferentes territorios protegidos.

Los primeros análisis se centraron en las pterosinas A y B, relacionadas con la degradación de distintos compuestos producidos por el helecho. Ambas aparecieron en todas las muestras estudiadas, aunque con diferencias importantes entre localidades. Posteriormente se amplió el análisis en Montes de Urbiés, Somiedo y Picos de Europa para detectar directamente otros compuestos, entre ellos el ptaquilósido, considerado uno de los principales responsables de la toxicidad asociada a esta especie. Las cuatro sustancias estudiadas estuvieron presentes en todas esas muestras y Somiedo destacó por una elevada concentración de ptaquilósido en los brotes analizados.

La investigación evaluó además la actividad genotóxica de extractos acuosos del helecho mediante ensayos con Drosophila melanogaster, un organismo ampliamente empleado en genética. Los resultados mostraron alteraciones en células somáticas relacionadas con determinados metabolitos presentes en las muestras. La actividad genotóxica de los extractos vegetales fue confirmada también mediante ensayos in vitro con células humanas.

Los compuestos pueden llegar al agua

Una de las principales novedades del estudio consistió en comprobar si estos compuestos permanecían exclusivamente en la planta o podían desplazarse hacia el medio acuático.

Los investigadores analizaron diez muestras de agua procedentes de siete zonas: Pría, Ponga, Redes, Montes de Urbiés, Las Ubiñas-La Mesa, Picos de Europa y Degaña. Las pterosinas A y B aparecieron en todas ellas; el ptesculentósido, en ocho, y el ptaquilósido fue detectado directamente en cuatro. En la mitad de las muestras aparecieron conjuntamente los cuatro compuestos analizados.

Las muestras de agua sin concentrar no mostraron efectos genotóxicos detectables en los ensayos realizados. Sin embargo, después de concentrarlas entre tres y diez veces, algunas produjeron un aumento significativo de alteraciones genéticas en Drosophila. Los investigadores subrayan que estos resultados demuestran que determinados compuestos procedentes del helecho pueden desplazarse hasta sistemas acuáticos, pero no permiten afirmar que exista un riesgo directo para la salud humana por el consumo de las aguas estudiadas.

Una preocupación para la ganadería

El proyecto ha incorporado también la experiencia de quienes trabajan diariamente con el territorio. Una encuesta realizada a 212 profesionales del sector ganadero mostró una elevada preocupación por la expansión del helecho en los pastos y una demanda de medidas que permitan controlar su proliferación.

En Picos de Europa y Redes, el 85 % de las personas encuestadas afirmó haber observado al ganado consumiendo helecho, especialmente durante veranos calurosos, cuando disminuye la disponibilidad de otros pastos. El estudio señala que estas situaciones podrían adquirir mayor importancia en un contexto de incremento de temperaturas y cambios en la disponibilidad de alimento para el ganado.

Los propios investigadores piden, no obstante, prudencia al interpretar los datos: los episodios concretos de enfermedad o mortalidad animal no pueden atribuirse al helecho sin un diagnóstico veterinario que establezca esa relación. Del mismo modo, aunque se contempla la posibilidad de exposición humana a través de productos de origen animal, los estudios realizados hasta ahora en Asturias no demuestran que esa exposición se esté produciendo ni permiten evaluar su eventual riesgo.

Drones para conocer hasta dónde llega

Otra vertiente del proyecto ha sido la utilización de drones y técnicas de teledetección para cartografiar con alta resolución las superficies ocupadas por Pteridium aquilinum. Aunque esta metodología todavía necesita ser perfeccionada y validada a mayor escala, puede convertirse en una herramienta útil para seguir la expansión del helecho y orientar actuaciones en zonas de interés ganadero y ambiental.

La capacidad de esta especie para ocupar grandes superficies puede desplazar a otras plantas y afectar a la biodiversidad de los pastizales. Su control adquiere así una dimensión doble: agroganadera y ambiental, especialmente en territorios en los que la ganadería extensiva continúa desempeñando un papel fundamental en la gestión del paisaje.

Una investigación con participación asturiana

En los trabajos han participado, además de investigadores de la Universidad de Oviedo y el SERIDA, el Centro Tecnológico Forestal y de la Madera (CETEMAS), el Instituto Universitario de Oncología del Principado de Asturias (IUOPA) y el Instituto de Investigación Sanitaria del Principado de Asturias (ISPA). El proyecto combina fisiología vegetal, química analítica, genética, investigación agroganadera y técnicas de teledetección.

Los resultados han dado lugar, entre otros trabajos, a un estudio publicado en 2026 en la revista científica Environmental Research sobre la exposición ambiental a compuestos derivados del helecho común en el norte de España.

La investigación pone así el foco sobre una especie bien conocida en el paisaje asturiano, pero cuyas implicaciones científicas todavía requieren seguimiento. Conocer dónde se encuentra, qué compuestos produce y cómo pueden desplazarse por el entorno será clave para mejorar su gestión y reducir sus posibles efectos sobre la ganadería, la biodiversidad y el medio ambiente.

¡Comparte esta noticia!